Aunque ya acabemos de dejar atrás la navidad, hacer fuego en una chimenea sigue siendo uno de los mejores pasatiempos que puedes hacer no sólo para mantener tu casa caliente, sino porque es entretenido y es muy bonito sentarse alrededor de la llama junto a tu familia.

Las personas que tenemos viviendas unifamiliares es muy probable que tengamos chimenea, ya que es una forma de calentarse muy barata, muy americana y muy efectiva .Con tan sólo un poco de madera y unas piñas, podremos conseguir subir mucho la temperatura de nuestra casa.

Esto no sólo te va a servir como emergencia si tu calefacción se ha estropeado, sino que también te va a servir para crear un bonito ambiente junto a tu familia. Seguro que has escuchado esas historias típicas sobre contar historias alrededor de la chimenea. Pues debo decirte que esto es cierto y que es un gran momento para ti y para tu familia.

Además de eso, este método de calefacción es más barato que el gas o incluso más barato que el carbón, porque la leña no es muy cara (incluso si tienes permiso puedes conseguirla tú mismo) y calienta bastante bien. Por lo tanto, es una gran alternativa para los hogares con pobreza energética o similar.

Lo mejor de todo es que hacer fuego en una chimenea es muy sencillo, mucho más de lo que piensas y también es sencillo mantener la llama viva, incluso si nunca has encendido un fuego ni nada parecido podrás hacerlo fácilmente.

Eso sí, tienes que seguir los consejos que te voy a presentar después, ya que hay cierto riesgo al manipular el fuego y otros elementos. Esto lo explicaré más abajo, ya que antes debemos hablar sobre cómo encender el fuego en una chimenea paso a paso, bien explicado y muy fácil de hacer y mantener.

¿Que necesitas para hacer fuego en una chimenea?

  • Un fuelle.
  • Pastilla de encendido.
  • Una piña de pino.
  • Trozos de papel.
  • Astillas pequeñas de madera.
  • Troncos de madera de los típicos de las chimeneas.
  • Un fuelle.
  • Un gancho para avivar llamas.

Instrucciones para hacer fuego en una chimenea

 

  1. Preparar la zona de la chimenea:
    Lo primero que debemos hacer, es limpiar la chimenea y prepararla para encenderse. En este caso, vamos a dejar bien despejada la zona de la leña y vamos a limpiarlo todo, para que ventile bien y no haya ningún atasco de gas. Una vez que esté todo bien limpio, vamos a añadir primero astillas pequeñas, unas piñas que se pueden encontrar en cualquier pinar y unos trocitos de papel, junto con un tronco de leña pequeño. No echéis mucha cantidad, ya que hay que dejar al fuego respirar, pero echad la suficiente para que el fuego llegue a toda la superficie de la chimenea. Si te fijas, estamos usando materiales que queman bien, para crear una llama y que luego se vaya pasando a los troncos cuando la llama esté más viva. Lo primero que se quemarán serán los papeles, luego las piñas y finalmente las astillas de madera, creando un fuego espectacular.
  2. Encender la pastilla:
    Una vez que ya hemos preparado todo y tenemos los materiales colocados en su sitio, llegó el momento de la verdad, coger nuestra pastilla de encendido, colocarla en la leña y encenderla con un mechero. Estas pastillas tienen un gran poder de quemado y las he usado para asegurarnos el éxito en esta operación. Hay gente que consigue hacerlo sin las pastillas, quemando tan sólo el papel y las piñas, sin embargo, nosotros como tenemos un nivel digamos más bajo, vamos a ir sobre seguro y a usar la pastilla, ya que esto te asegura el éxito. Vas a poder ver cómo el fuego pasa de la pastilla al papel, luego del papel a las piñas, después de las piñas a las astillas y finalmente el tronco que has echado se acabará quemando, habiendo creado así el fuego de chimenea con éxito.
  3. Avivar el fuego:
    Ahora que ya tenemos el fuego, hay que seguir echando astillas y piñas para que siga creciendo, además de papeles. Para que el fuego no se ahogue, usa un fuelle para dar algo de aire y usa el gancho para ir moviendo la leña. También vete añadiendo algún tronco, poco a poco hasta cubrir toda la superficie de la chimenea, aunque no demasiados hasta que el fuego no esté lo suficientemente avivado como para continuar. Si tal que ves que se te apaga, puedes usar otra pastilla de encendido, ya que son mano de santo para todas estas cosas.
  4. Echar troncos para conseguir un fuego estable:
    Ahora que ya tienes un buen fuego hay que seguir echando troncos, de uno en uno, para que se vaya avivando la llama y el fuego se vaya haciendo cada vez un poco más estable. Yo los voy colocando de tal manera que cubra completamente la zona, echando un tronco cada vez y formando círculos como si fuera un fuego comanche. Si veo que se apaga, echo papeles y astilla y si es muy grave, otra pastilla de encendido, que como ya dije antes, son mano de santo para estas cosas.
  5. Mantener la llama viva:
    Bueno, pues ya tienes tu fuego de chimenea listo para poder usarlo y pasar una cálida noche junto a tu familia. Ahora sólo queda mantener viva la llama, algo que es fácil. Como si fuera una caldera de carbón, revísala cada 4 horas como mínimo, echando leña, retirando las escorias y vigilando que el fuego no se apague. También añade piñas y astillas de vez en cuando, sobre todo si ves que la llama ha perdido algo de chispa en comparación con lo que tenías en un principio. Ahora sólo te queda disfrutar de los tuyos y de tener la casa completamente caliente. Ya puedes contar historias alrededor del fuego a la vez que calientas a tu familia, algo que sin duda es fantástico.

 

Consejos para hacer fuego en una chimenea

El fuego es muy peligroso:
Como ya dije arriba, aparte de enseñar a encender el fuego, íbamos a hablar sobre los peligros del fuego y sobre cómo evitar accidentes. Lo primero de todo es tener en cuenta que puede saltar alguna astilla quemada hacia la casa y provocar un incendio. Para evitar esto, aleja de la chimenea materiales inflamables como la ropa, combustibles, aceite y demás productos que ardan fácilmente. Además de eso, vigila bien a tus hijos si los tienes, ya que el fuego no es un juguete y se podrían quemar si se acercan demasiado a la misma. Finalmente asegúrate de que está bien ventilada la chimenea y que el humo se escapa bien por arriba, ya que si hay problemas de ventilación, el humo se quedará en casa y hay cierto riesgo de morir por inhalar gases tóxicos. También ten un pequeño equipo de protección con un extintor si puede ser, el cual debe ser del mismo tipo de fuego que los fuegos de madera (creo que es de tipo A), para poder actuar rápidamente en caso de incendio. Si ves que sale demasiado humo negro o que el fuego está muy salvaje, apaga el fuego inmediatamente, algo que debes hacer por supuesto para evitar males mayores, accidentes domésticos y para salvar tu vida, la de tus hijos e incluso la vida de tus mascota

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