¿Tienes algunas piezas de metal muy oxidadas y deseas limpiarlas? ¿Quieres recuperar algunos objetos que se encuentran oxidados y te dan pena tirar? ¿Te ha pasado alguna vez que le has dado poco uso a cierto elemento de metal y cuando quieres volver a usarlo está oxidado y no sabes qué hacer?

Pues no te preocupes, hay varias formas que puedes usar para recuperar tus objetos y quitarle todo el óxido, de forma que vuelva a lucir reluciente y como nuevo y puedas volver a disfrutar de tus objetos favoritos como olvidados, y así no tengas que tirarlos a la basura.

Si deseas saber cómo eliminar el óxido del metal sigue leyendo este artículo de doncomos.com donde vamos a mostrarte todo lo que necesitas saber al respecto y que puedas eliminar el óxido usando varios métodos. El método a utilizar dependerá de tus preferencias y de cómo de oxidado esté tu objeto.

Eliminar el óxido del metal teniendo que comprar productos

Una de las soluciones más rápidas y fáciles que puedes encontrar es acudir a una tienda o ferretería y hacerte una solución ya preparada para remover el óxido del metal. Se trata de un producto químico que suele estar compuesto por ácido fosfórico, aunque en otros casos puede ser oxálico, por lo que si vas a utilizar estos tipos de productos debes ser muy cuidadoso y proteger tus manos con guantes y tu cuerpo en general, pues podría hacerte algunas severas quemaduras.

Este artículo donde te explicamos a usar bórax en polvo también te puede ser de utilidad.

Este tipo de producto funciona muy bien con pequeñas piezas, pero puede costar un poco más retirar todo el óxido de grandes piezas metálicas. Además, suelen ser bastantes caros, y requieren que el objeto se quede en reposo con el producto y después tu tengas que frotar para eliminar el óxido (que saldrá con mayor facilidad), pero todo dependerá de las indicaciones que te diga el fabricante.

También puedes hacerte con algunos espráis o especies de pinturas que sirven para parar el proceso de la oxidación. Aunque estos productos suelen ser efectivos para que el objeto no siga oxidándose, no eliminan la oxidación existente.

Si deseas pintar tu pieza u objeto metálico es recomendable que le des una primera capa con este tipo de imprimación, para evitar que un futuro tu objeto metálico se oxide.

Por otro lado también puedes trabajar un poco más para eliminar la oxidación, pero este método es más económico e igualmente efectivo. Se trata de raspar la zona oxidada de tu objeto. Para ello puedes usar una lana de acero, lijas para metal o incluso cepillos de púas o algún otro utensilio que te sirva para raspar metal.

En el caso de objetos grandes, lo más recomendable es usar una lijadora eléctrica, ya que el esfuerzo que debes hacer será mucho menor. Siempre comienza lijando las partes más ásperas y oxidadas, y ve yendo poco a poco hacia las zonas más limpias, consiguiendo una degradación de la aspereza y que todo el objeto quede suave y sin grandes marcas o transiciones.

Aunque escojas un lana, u otro utensilio, al acabar de eliminar el óxido siempre es recomendable pasar una lija por toda la superficie para que también quede suave y nivelado, como comentábamos antes.

Por último, también puede comprar un poco de ácido cítrico. Se suele vender en los supermercados por la zona de los postres, horneado y cocina.

En este caso deberás mezclar una parte del ácido cítrico con agua caliente, remover y echarlo por encima del objeto oxidado. Déjalo toda la noche, y verás como por la mañana, después de lavarlo, estará mucho mejor. Ten cuidado, porque verás la reacción del ácido cítrico con el óxido, ya que empezarán a formarse pequeñas burbujas.

Remedios caseros para eliminar el óxido del metal

Veamos ahora algunas formas de eliminar el óxido del metal con productos que tenemos por casa y que son bastante económicos.

El vinagre suele ser un gran aliado en los remedios caseros, y en este caso el vinagre blanco nos ayudará a eliminar el óxido de los objetos metálicos, sobre todo si estos son pequeños. La forma más cómoda de usarlo consiste en dejar en remojo durante 24 horas el objeto de pequeño tamaño, así no tendrás que frotar mucho.

Si el objeto es grande, puede llevarte un poco más de tiempo y trabajo, pero también será efectivo. En este caso deberás rociar el vinagre por toda la superficie, o en su caso con un paño empapado en vinagre blanco pasarlo por toda la superficie metálica.

Después del período de reposo y absorción deberemos frotar la superficie. No hace falta usar una lana metálica, simplemente con usar un poco de papel de aluminio mojado en vinagre funcionará como estropajo para terminar de eliminar el óxido. Además, si el objeto ha estado por completo en remojo, tu esfuerzo será mínimo.

Otro remedio casero para eliminar el óxido consiste en usar sal y limón o lima. Primero rocía sal por todo el objeto o la parte oxidada, y después le echarás por encima el jugo de limón. Si es una superficie grande recuerda que necesitarás más de un limón. No seas tacaño con el zumo del limón, ya que este será el que provoque la reacción química necesaria para eliminar el óxido. Deja todo esto así durante tres horas. Después debes restregar el objeto. Puedes ayudarte de la cáscara de la lima o el limón para ir retirando los restos de la mezcla de antes. Y ya solo queda que restriegues la pieza con la ayuda de una lana fina o de un mismo cepillito.

El bicarbonato de soda también es otro elemento que no suele fallar en los remedios caseros, y también te será útil para eliminar el óxido de tus objetos metálicos. En este caso debes preparar la cantidad necesaria como para cubrir toda la parte oxidada de tu objeto. Mezcla el bicarbonato con agua para formar una pasta espesa (por lo que no debes de añadirle demasiada agua). Déjalo reposar durante al menos dos horas, y después vuelve a frotar el objeto. Puedes retirar la mezcla y frotar con un cepillito corriente o con un estropajo, por ejemplo.

En cuanto al bicarbonato de soda, es posible que debas volver a tener que dejar el objeto en reposo con la mezcla, ya que es un remedio casero del que todavía no se sabe cuánto tiempo será el necesario para que la mezcla actúe y elimine por completo todo el óxido del objeto metálico afectado, aplicándola y dejándola actuar durante una única vez.

Esperamos que esta información sobre cómo eliminar el óxido del metal te haya sido de utilidad, y recuerda que si no te ha salido a la primera, es posible que el objeto requiera estar un poco más en reposo en la mezcla para que reaccione y se ablande para después eliminarlo con facilidad. Aunque no quieras volver a pintar tu objeto metálico, también es recomendable que le des una capa de imprimación con pintura especial para parar el proceso de oxidación, así no tendrás problema de que el objeto se vuelva a oxidar pronto o con mucha facilidad. Además, no te llevará demasiado esfuerzo aplicarlo, y estos espráis tampoco resultan costosos en exceso.

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