¿Quieres cambiar el color de las paredes de tu casa o de tu oficina y no sabes cómo hacerlo? ¿No sabes qué debes hacer o qué materiales necesitas para ponerte manos a la obra?

Cambiar el color o el diseño de una pared puede parecer sencillo, pero lo cierto es que hay mucho más detrás de todo eso, debes saber cuáles son los tipos de pinturas que debes usar y qué materiales son los más adecuados en cada caso.

También nos podemos plantear el ser más creativos y no pintar las paredes con un único color, y en este caso se nos puede complicar un poco más la faena.

Si quieres saber cómo pintar paredes presta atención a este artículo de doncomos.com donde vamos a mostrarte todo lo que necesitas saber para renovar el color de tus paredes.

Preparación

Antes de ponernos a pintar de lleno, como en casi todo, siempre hay un proceso de preparación.

En este caso será preciso escoger el color o los colores de pintura que deseemos así como también escoger el tipo de pintura que mejor cubrirá tus necesidades.

Si se trata de una pared normal la pintura a escoger será de latex o al agua. En cambio si tienes algún tipo de recubrimiento en la pared de madera, deberás usar pintura acrílica para madera, ya que será la mejor que absorba la madera.

En cuanto a los colores puedes llegar a sentirte agobiado para escoger nuevos colores si es que no los tienes ya claros desde un principio. Siempre puedes pintar una habitación toda de un mismo color, pero ahora es muy frecuente la combinación de colores en las paredes y a su vez la combinación de estos colores con los muebles y la decoración para que todo el ambiente fluya y alcance un buen equilibrio.

En general lo más recomendable es escoger una única pared para poner el color que queramos que llame la atención o que sea el lugar donde irá una decoración que queramos que llame la atención.

Además no solo tienes la opción de pintar de un color liso las paredes, hoy en día hay numerosas opciones de pinturas, incluyendo algunas para dar distintos efectos, como el estocado veneciano.

Pero también podrías decantarte por hacer tú mismo distintos motivos en las paredes, como pintar la mitad de abajo de un color y la mitad de arriba de otro color, o pintar franjas horizontales combinando colores (para un efecto elegante y poco recargado lo más recomendado es hacer estas franjas intercalando dos colores).

Si tienes dudas siempre puedes recurrir a internet como fuente de inspiración para escoger colores o escoger el patrón para pintarlas.

Si  para ti es complicado combinar colores piensa o busca una rueda cromática. Las perfectas combinaciones vienen dadas por los colores que se encuentran unos con otros,  y si quieres una combinación más llamativa siempre puedes recurrir a combinar los colores directamente opuestos en la rueda cromática. Por supuesto esto solo es una guía, después puedes jugar a combinar distintas intensidades y colores dentro de los colores básicos escogidos.

Por ejemplo, si decides que quieres pintar de azul y amarillo, puedes escoger un tono de azul oscuro pero vibrante y un amarillo pálido más parecido a beige para el resto de las paredes.

No obstante si tienes dudas y quieres ir a lo seguro entonces solo debes escoger uno de tus colores de un color neutro. Además, si vas a usar tres o más colores, al menos uno de ellos deberá ser neutro para que aporte equilibrio. Los colores neutros pueden ser el blanco, el beige, el negro, el marrón o el gris.

También debes recordar que los colores claros dan amplitud, mientras que los colores oscuros harán que la estancia parezca más pequeña.

Por otro lado, si las paredes que vas a pintar son las de una oficina o negocio, es recomendable que investigues un poco sobre el significado de los colores, ya que esto también influirá en la imagen que quieras darle a tus clientes y también influirán en la idea que ellos se hagan de ti.

Hablemos ahora del resto de materiales. Además de comprar las pinturas escogidas también debemos hacernos con otros materiales. Por ejemplo un buen rodillo que no sea pesado y adecuado para tu tipo de pared, una brocha, cinta de carrocero, una paletina, lijas, pasta para agujeros y una espátula. Además si vas a pintar el techo es aconsejable que uses un extensor para la brocha. También deberás cubrir el suelo con cartón, alguna sábana vieja o lo que se te ocurra. Por último, si vas a pintar una pared por primera vez o vas a pintar sobre un color llamativo u oscuro será preciso que pintes primero con un primer.

Pintar paredes

Antes de poner la pintura en la pared debemos coger la lija y lijarnos todas las zonas ásperas y o con sobresalientes que hayan por la pared. Además con la ayuda de la espátula y la pasta para empastar paredes taparemos algún agujero o golpe que no queramos que se vea. Dejaremos que la pasta se seque el tiempo que indica el fabricante y después pasaremos a lijar los empastes para que quede toda superficie bien lisa.

Una vez que ya tenemos todas las partes lijadas podemos pasarle un paño a la pared o la aspiradora para limpiar todo el polvo que se ha producido.

El siguiente paso consiste en cubrir con cinta de carrocero o de pintor los enchufes, los bordes de puertas y ventanas, así como los bordes de objetos que no podamos retirar. Además, si vas a hacer dos colores o distintos motivos en las paredes, deberás poner la cinta de carrocero para que no traspase la pintura de una parte a otra. Por ejemplo, en este caso vamos a pintar tres paredes de beige y una de azul oscura, así que pondremos la cinta en pegada a los borde de la pared que irá de color oscuro (esta cinta en concreto la pondremos de una vez si no hay que pasar una imprimación, en el caso de que hubiese que pintar una imprimación primero se pintarán todas las paredes y después pondremos esta cinta para proteger las paredes de los distintos colores). También protegeremos el suelo ante la caída de gotas y manchones de pintura.

A continuación, comenzaremos a pintar con la imprimación si nos resulta necesario. A veces es preciso en paredes con humedad, o que han sido pintadas con colores llamativos u oscuros, o si la pintura anterior resulta aunque sea un poco, más oscura que la nueva que queremos ponerle a la pared.

Si hemos pintado con la imprimación deberemos dejar que se seque la pintura el tiempo que indique el fabricante, en general pueden ser 4 horas.

Fuente foto: http://www.decoracion-deinteriores.com

Una vez que esté seca la imprimación, o si no te hace falta, vamos a comenzar por pintar por fin las paredes.

Para ello vamos a empezar por el color con el que se pintarán más paredes. Vierte alrededor de dos vasos de pintura y agrégale medio vaso de agua. Remueve bien, para que la pintura quede un poco más diluida. A continuación vamos a mojar la brocha hasta la mitad de la longitud de las cerdas, escurrir un poco el exceso de pintura y a pintar los bordes de las paredes. Pinta los bordes de unión de las paredes, los bordes que rodeen puertas y ventanas, así como alrededor de los enchufes y los interruptores. De este modo, estas zonas quedarán bien pintadas sin necesidad de acercar demasiado el rodillo para que al final quede mal y manche todo.

Una vez que termines de retocar todos los bordes ya puedes coger el rodillo. Para ello debes humedecer un poco el rodillo primero con agua, y remover bien la pintura antes de usarla. Puedes introducir el rodillo en el cubo grande de pintura y escurrirlo con la ayuda de la paletilla, o puedes añadir un poco de pintura en la paletilla y mojar el rodillo desde ahí.

Una vez que tengamos el rodillo cargado de pintura lo llevaremos a la pared en horizontal y haremos una “M” o una “W” en la pared, y de ahí empezaremos a pintar moviendo el rodillo siguiendo estos mismos movimientos sin levantar el rodillo de la pared una y otra vez por toda la pared.

Cuando notes que el rodillo hace un sonido diferente o que empieza a estar pegajoso ya es hora de volver a cargar el rodillo con pintura.

Una vez que termines espera que se seque la pintura durante unas horas, y después vuelve a pintar una segunda capa.

Una vez que la segunda capa de pintura esté seca, ya podrás quitar la cinta de los bordes de la pared que te queda por pintar y esta vez poner la cinta en el borde de las paredes ya pintadas. Pinta esta pared igual que las otras en el color que quieras. Y déjala secar.

Una vez que hayas terminado de pintar y todo esté seco ya podrás recoger y retirar la cinta de carrocero, así como lavar la brocha y el rodillo.

Ahora que ya sabes cómo pintar paredes puedes ponerte manos a la obra tú mismo y ahorrarte algún dinerillo, pero recuerda que lleva su tiempo, paciencia y dedicación, así que piensa que puedes estar todo un día para terminarte de pintar toda una estancia.

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