Ordenar una habitación es, para muchos, un suplicio. Pero, aunque nos cueste movernos y colocar y ordenar una habitación, después nos gusta cuando está limpia. Muchas veces dejamos toda la ropa por el suelo o encima de una silla. En algunas ocasiones no encontramos la pareja del calcetín que ya tienes puesto. Y eso que te los quitaste en el mismo sitio y al mismo tiempo. En otras ocasiones, son los zapatos, las camisetas o el móvil que no encontramos. Todo esto sin mencionar el polvo que se va almacenando encima de tus libros y objetos personales. Ya va siendo hora de que esta situación llegue a su fin y nos pongamos manos a la obra.

Quizás, lo más complicado de ordenar una habitación, no sea ordenarla en sí. Lo más complicado es que el orden nos dure al menos tres días. Pero debemos mantenerlo si queremos tener decorada nuestra habitación. Y esto es en lo que más debemos hacer incapié. No nos bastará ordenar una habitación si luego no nos comprometemos y no vamos limpiando lo que ensuciamos.

En este artículo os daremos algunos trucos y consejos para ordenar una habitación.

Cómo ordenar una habitación

Lo primero que debemos hacer es despejar el suelo de la habitación. Normalmente, el suelo es el mayor perjudicado en una habitación sucia. Por eso debemos dejarlo libre para que nos podamos mover con total libertad. Y, antes de ponerte a ordenar una habitación, si ves que el suelo que acabas de vaciar está bastante sucio o tiene mucho polvo, barre un poco. A lo largo de ordenar una habitación tendrás que barrer unas cuantas veces, sobretodo si hace mucho que no pasas una escoba por ahí.

Una vez podamos movernos libremente por la habitación, podemos comenzar a ordenarla.

Comenzamos con la ropa

En primer lugar, empezaremos ordenando nuestra ropa. De toda la ropa que tenemos desperdigada por la habitación, tendremos que separar la ropa sucia de la que está limpia. Ahora, empezaremos ordenando el cajón de la ropa interior. Para que nos quede un cajón ordenado y con sentido, lo mejor que podemos hacer es utilizar separadores. De esta forma, cada vez que vayamos a coger una prenda, estará perfectamente localizada. Y, de la misma manera, cuando vayamos a guardar la ropa, sabremos dónde tenemos que ponerla. Y, como punto a favor, nuestro cajón por fin cerrará sin problemas.

Por otra parte, tienes que ordenar la ropa. Si quieres un consejo, es mejor si separas los pantalones de las camisetas y de las camisas. Para empezar, cuelga todas las camisas, rebecas, americanas… todas las prendas de vestir que tengan que ir colgadas, cuélgalas. Para ahorrar espacio, puedes colocar las rebecas encima de las camisas. Después, puedes ordenar como más te apetezca tu ropa, por ejemplo, por orden de colores o de invierno a verano. Eso ya lo puedes hacer como más te guste.

Después podemos colocar los pantalones en un cajón y en otro las camisetas. Para tener más espacio en los cajones, últimamente se ha puesto muy de moda enrollar las prendas de vestir a la hora de guardarlas. Y se ha puesto de moda por la sencilla razón de que es muy práctico y cómodo. Además de ahorrarte espacio.

Por último, cuelga en un perchero tus abrigos, chaquetas, bolsos, bufandas y pañuelos. Así serán mucho más accesibles y no te ocuparán espacio innecesario en el armario.

Ordenando cajones

Otro de los problemas de una habitación desordenada son los cajones. Sobretodo los de las mesillas de noche. Para ordenar una habitación los cajones deben estar limpios y arreglados. Para tenerlos siempre así, lo mejor es utilizar de nuevo los separadores. Pero, en este caso y para darle un toque más personal, podemos utilizar separadores de madera. De esta forma, tus cajones tendrán una presencia más sofisticada y tus objetos personales estarán siempre ordenados.

Un truco, si tienes el espacio de debajo de tu cama vacío, es meter un cajón bien grande. Aquí podrás guardar tanto mantas y sábanas, como pequeñas maletas o libros y revistas. Depende de cómo esté distribuida el resto de la habitación.

Un consejo que puedes seguir es poner una etiqueta identificativa a cada cajón. Pueden ser tanto carteles con el nombre de lo que hay dentro escrito, como dibujos representativos de lo que hay dentro de cada cajón.

Es hora de limpiar

Obviamente, lo que tienes que hacer es limpiar en profundidad. Hazte con un paño y un spray multiusos y limpia todas las superficies sucias. Por supuesto, tira a la basura todos los restos de envases de comida o de otros productos. También es conveniente que le eches un ojo a los bolis, lápices… y tires todos los que ya no sirvan. Por otra parte, puedes hacer una inspección de los objetos que tienes alrededor de ti y metidos en los cajones y tirar todo aquello que ya no te sirva para nada. No tengas pena, para dejar entrar las cosas buenas hay que tirar las viejas.

Un punto importante de ordenar una habitación es hacer la cama. Si te acostumbras a hacerla cada día antes de salir de tu casa, siempre la tendrás hecha cuando vuelvas.

Una vez tengas la habitación limpia, empezarás a notar cómo va mejorando. Acércate a tu escritorio y revisa todos los papeles que tengas. Tira los que ya no te hagan falta y así estarás dejando espacio para los nuevos. Igualmente, mira los libros y colócalos adecuadamente. También deberías mirar los cajones en los que guardes libros o revistas y colocarlos de la mejor manera posible.

Para ordenar y catalogar todas tus pertenencias te puedes hacer de cajas transparentes. Así, no solo tendrás a buen recaudo todos esos objetos que estaban siempre en medio de la habitación. Sino que, como las cajas son transparentes, siempre podrás ver desde fuera qué hay dentro.

Trucos para ordenar una habitación de forma sencilla

Si quieres que el tiempo se te pase volando y no darte ni cuenta de todo lo que has recogido, ponte música. Pero música alegre, que te haga cantar y bailar. De esta forma, a parte de ordenar una habitación, también te estarás divirtiendo y, lo que es aún mejor, estarás haciendo ejercicio sin darte cuenta.

Ten siempre presente en tu habitación un cesto de la ropa sucia y una papelera. Siguiendo este consejo siempre tendrás un lugar donde poner la ropa que tienes que lavar día a día. Y, cuando comas o abras cosas nuevas en tu habitación, siempre dispondrás de una papelera donde echar toda esa basura. Así, no tendrás que recoger todo de golpe.

Por lo menos una vez a la semana sacude tus alfombras y déjalas una media hora o una hora fuera para que se aireen. Si te acostumbras a hacer esto todas las semanas notarás que tu habitación siempre está limpia.

Por último, abre las ventanas al menos 20 minutos al día para que se airee la habitación. Y para que siempre tenga buen olor pon un ambientador en tu habitación, o bien una vela o incienso. Lo que más te guste. Para que tu habitación huela bien es importante que vacíes el cesto de la ropa sucia a menudo.

Esperamos que este artículo os haya sido de gran ayuda y que vuestra habitación luzca por fin brillante.

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