Desde el descubrimiento del fuego el ser humano a credo miles de envases para poder cocinar sus alimentos. Inclusive poder hervir el agua, para poder matar los parásitos y virus y bacterias que pueden estar presentes en ella. El problema comienza cuando tenemos que limpiar la olla, pareciera que esto fuera una tarea sencilla, pero tiene un grado de complejidad; hasta para limpiar una olla.

Por el estrés de la vida diaria, muchas veces colocamos una olla con arroz o con un guisado y se nos olvida, al poco tiempo empieza el olor a quemado, para final mente, conseguir tu olla, sucia y quemada.

La grasa que botan los alimentos y los colores de diferentes especie se les va pegando, de una manera que con el jabón lavaplatos y tu esponja no se le quita el sucio. De tal forma, que por falta de tiempo, medio lavas la olla y la tienes que guardar con ese sucio pegado. Lo que genera que los roedores y plagas como las cucarachas invadan tu cocina, lo cual son muy peligrosos porque esto genera muchas enfermedades.

No solo esto, sino que si te acostumbres a tener las ollas sucias, manchadas y quemadas, tus recetas se contaminan y el sabor de tus comidas no será igual. Llegando un momentos en que todas tus ollas este feas sucias y quemadas, quedándote sin ollas presentables.

Si un familiar o amigo, te observa cocinando en unas ollas sucias y quemadas, pensara que eres una persona cochina y descuidada, por lo que no se sentirá cómodo y motivado a comer tus recetas, pero si mantienes una buena limpieza y ollas como nueva la cosa cambiara mucho.

Otro factor que afecta mucho las ollas quemándolas por la parte de afuera es el gas o las cocinas a gas, ya que ellas tienen que tener un regulador para controlar la cantidad de gas que sale por las hornillas y la mezcla con el oxígeno. Para determinar, si tu cocina a gas está bien calibrada, debes observar el color de la llama. Si la llama es de color anaranjada y amarilla. De seguro te pondrá la olla negra y quemada, pero por el contrario si la llama es de color azul. Tus ollas cocinaran la comida y no se quemaran por la parte de afuera.

Para esto te recomendamos que consigas un técnico especialista y te ajuste bien la cocina de gas, de esta forma estarás ahorrando el consumo de gas y tendrás tus ollas limpias y bien cuidadas.

Cómo limpiar una olla quemada

Cabe destacar que también hay ollas refractarias que se utilizan para hornear la comida, estas se les suele quemar mucho la comida, en la parte de abajo. Ya que en el horno es más difícil de estar pendiente del nivel de líquido de cocción, por lo que ese quemado se petrifica y se hediere con mucha fuerza al fondo de esta olla. Muchas personas tratan de quitarle lo quemado con una esponja de brillo o con una lija, lo cual hace que se raye y pierdas la olla por completo.

Si tomas una olla quemada y le pasas una esponja de alambre o una lija gruesa, puede que le quites lo negro y quemado, pero ese será el último día que tu olla funcione bien, porque la superficie rayada, hará que todo lo que cocines, se pegue y se rompa, de tal manera que perderás la olla y de paso se verá fea opaca y se manchara de cualquier cosa rápidamente.

Por eso las ollas, así sean de vidrio refractario, de acero, de aluminio, de cobre, o de cualquier otro material siempre las hacen, de forma que el material este siempre suave y pulido. Inclusive muchas traen por dentro un material especial antiadherente, precisamente para que la comida no se pegue en su fondo y se queme, convirtiéndose en carbón y dándole un sabor a quemado muy desagradable a sus comidas.

En este artículo te daremos varios consejillos sencillos y prácticos que puedes utilizar para tener tus ollas como nuevas y permitiéndote que te duren muchos como el primer día que las compraste. Verás que tus recetas cada día te quedaran mejor y en caso que se te queme la olla podrás resolver sin preocupaciones… Y hasta te servirán para limpiar todo toda tu cocina y en especial el horno.

Instrucciones para limpiar una olla quemada

  1. Toma la olla quemada y llénala hasta arriba con agua, dejando un espacio de dos centímetros.
  2. Exprime 10 limones verdes y una taza de vinagre, con 5 cucharadas de sal marina.
  3. Déjala remojando de un día para otro.
  4. Después de este tiempo remojándola, bota esa agua, y toma un litro de vinagre y 200 gramos de bicarbonato de sodio con tres tazas de agua.
  5. Coloca la olla a hervir con fuego muy lento, por lo menos 4 horas.
  6. Luego que este hirviendo, la vas a dejar remojando para el siguiente día.
  7. Luego toma una esponja suave con jabón lavaplatos pero en crema y le agregas dos cucharadas de bicarbonato de sodio, y empiezas a frotarla por la superficie quemada, suavemente y de forma circular.
  8. Notarás que lo negro de lo quemado se despegara fácilmente y que tu olla quedará limpiecita.
  9. Para quitar lo quemado de la parte de afuera de la olla, te recomendamos que consigas un envase más grande que la olla, le agregues agua por dentro para que se sumerja y en el agua de la parte de afuera, le coloques dos tazas de vinagre blanco.
  10. La dejas remojando de un día para el otro, y con un poco de jabón lavaplatos en pasta y tres cucharadas de bicarbonato de soda, empieces a frotar con una esponja suave la parte de afuera y en forma circular.
  11. Notarás como el carbón de lo quemado, se va soltando fácilmente y sin mucho esfuerzo.
  12. Para finalizar, lávala por fuera y por dentro con jabón lavaplatos, sécala bien y listo; tu olla quedara como nueva, después de la quemada.

¿Que necesitas para limpiar una olla quemada?

  • Jabón lavaplatos en crema.
  • Bicarbonato de sodio..
  • Limones verdes.
  • Esponja suave para lavar platos.
  • Envases grandes para sumergir la olla.
  • Sal marina.

Cómo limpiar una olla quemada

Consejos para limpiar una olla quemada

  1. No utilices esponjas lavaplatos de brillo o de alambre que puedan rayar o desgastar la superficie de tus ollas.
  2. No utilices papel de lija ni cepillos de alambres para raspar y quitar la superficie quemada de tu olla.
  3. Calibra bien el suministro de gas de tu cocina para que la llama salga de color azul y no queme la olla por la parte de afuera.
  4. No le des mucha llama a la cocina, al menos que estés pegado a ella porque lo más seguro es que en cualquier descuido se te queme la comida y la olla.
  5. Si vas a cocinar un rico guisado o si vas a realizar cualquier receta y tienes muchas cosas más que hacer en casa al mismo tiempo. Colócale el reloj despertador con la alarma a todo volumen, con unos 5 minutos para que repique y te recuerde, que tienes que ir a revisar cómo va tu receta. De esta manera si se te olvida que estas cocinando, el despertador te acordara que tienes que ir a revisar tu receta para que no se queme.
  6. Si vas a cocinar, con cocina eléctrica, tienes que estar muy pendiente, ya que es más difícil de controlar la temperatura y también te puede quemar fácilmente la olla y tu receta.
  7. Si vas a cocinar arroz, trata siempre de colocarle el fuego muy lento y de agregar un poco de aceite de oliva, para evitar que se pegue a las paredes y fondo de la olla, donde es muy común que se pegue y se queme. De igual forma si vas a freír pescado, trata de agregar una buena cantidad de aceite a la olla y si es posible colocarle un poco de harina de trigo al pescado para evitar que se pegue y se queme la olla.
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