El aluminio, es el tercer elemento  más abundante en el planeta tierra utilizado para fabricar numerosos tipos de objetos, por su resistencia y durabilidad en el tiempo ,particularmente el acabado en color blanco, presenta un acabado muy práctico, estético, además de tener un peso ligero, se suele usar para ponerse tanto en ventanas, contraventanas las cuales se usan como un aislante del ruido tanto de los aviones como de cualquier sonido perturbador o molesto, como en todo tipo de puertas, de entrada, interiores, o de acceso. Sin embargo, es adecuado conocer cuál es la manera correcta en la que se deben de mantener limpio y cuidado. A veces, por no informarse bien se tiende a usar tipos de productos que no son del todo adecuados para este tipo de superficies y que terminan con el tiempo rallándolas, dañando o causándolas manchas que son imposibles de quitar, haciendo que tengan que ser renovadas por otros en un espacio corto de tiempo. Por eso es fundamental saber que productos de limpieza son los adecuados.

¿Cómo limpiar el aluminio correctamente?

Antes de comenzar a limpiarlo se debe de eliminar las partículas de polvo que se suelen acumular en los marcos de todas las ventanas, contraventana o puertas, para ello vas a necesitar:

  • Un Plumero.
  • Un paño.
  • Esponja suave. (Nunca se deben usar las que estén algo desgastadas, pues causan arañazos)
  • Bayeta hecha de microfibras que no echen pelusas.

Cualquiera de las cuatro opciones está bien, con ellas se eliminarán las motas de polvo de manera suave, si no se quitan adecuadamente, es mejor usar una manguera que eche el agua a presión y lo retire.

Consejo: Se debe de evitar el uso de paños que dejen algún tipo de pelusa y que en vez de limpiar deje aún más suciedad mientras se trata de limpiar.

Para limpiar bien este tipo de aluminio se debe de usar esponjas suaves, que son ideales para poder desplazar toda la suciedad que está pegada al material, como consecuencia de las condiciones atmosféricas que proceden del exterior y que la ensucian, como puede ser el viento, la lluvia o una tormenta, o en el caso de que sea de interior, al propio uso.

Elementos que se necesitan.

1 opción.

  • Un recipiente de plástico
  • Una esponja.
  • Agua y un jabón o un detergente suave
  • No utilizas productos que contengan agentes abrasivos.

Debes mezclar ambas cosas y mojar la esponja en ella hasta que quede humedecida, se debe de escurrir para eliminar el jabón restante. Se debe de pasar la esponja por todo el marco hecho de aluminio blanco, para quitar cualquier tipo de mancha o de grasa acumulada. Después de echarle la mezcla jabonosa, se debe de coger otro paño o bayeta que no deje pelusas a su paso y humedecerlo solo en agua para retirar toda la mezcla del jabón, da las pasadas necesarias hasta que no quede nada de detergente.

2 opción.

Si las manchas que tiene el aluminio son más fuertes y resistentes, puedes usar otro tipo de productos para eliminarlas.

Se necesita:

  • Un recipiente de plástico.
  • Agua del grifo.
  • Amoníaco.
  • Guantes de látex.

Mezcla todos los componentes en el recipiente y humedece la esponja, estrujándola bien para eliminar el líquido sobrante, y aplícala sobre el aluminio en forma de círculos, para eliminar todas las posibles manchas. Después pasa un paño o una bayeta algo mojado para así tratar de que no suelte algún tipo de pelusas para eliminar los restos de la mezcla y sécalo con un papel de que sea absorbente.

Tipos de manchas.

Cuando las manchas que aparecen en la superficie de aluminio, son provocadas por el uso de algún solvente, pintura que le haya podido caer mientras se pintaba una pared, o grasa. Para eliminarlas vas a necesitar:

  • Una esponja.
  • Un barreño con agua.
  • Vinagre de alcohol.
  • Alcohol de tipo medicinal.
  • Paño y papel absorbente.

Echar toda la mezcla, eligiendo la opción del alcohol o del vinagre, mojándola con ella para eliminar esas manchas más resistentes que se adquieren con más fuerza. Después moja el paño en agua limpia y pásalo para eliminar los restos del vinagre o del alcohol, para finalizar pasa el papel de tipo absorbente para secarlo bien. Recuerda que los productos abrasivos como pueden ser lo polvos de bórax nunca se deben de utilizar para este tipo de material, pues los estropearía.

Otras formas de limpiarlo.

Necesitas:

  • Pasta de dientes.
  • Bicarbonato de sodio.
  • Agua del grifo.
  • Papel o cepillo suave.

Cualquiera de las dos opciones es buena para las manchas fuertes y amarillentas. En el caso del bicarbonato de sodio se debe de mezclar y disolver bien con el agua para evitar que pueda rallar el aluminio. Con la pasta ya sea dental o de bicarbonato, se cubre la mancha con ayuda de un papel o un cepillo y se frota ligeramente hasta que se elimina por completo.

El uso de la cera para las manchas.

Cuando las manchas resultan muy resistentes y difíciles de eliminar por completo, se puede recurrir a la cera que se usa para pulir a los coches. Basta con coger un poco de cera pulidora y echarla sobre la macha, si de esa manera tampoco se elimina, puedes probar con una lija y lijar la mancha para después aplicarle de nuevo la cera. Después con una bayeta o un paño que esté algo mojado pásalo por la mancha y sécalo con papel de tipo absorbente.

Elimina la condensación que se crea en el aluminio.

Cuando se usan radiadores, o calentadores que emanan calor dentro de las casas, en contraste con el frío del exterior, o porque dentro de las mismas casas haya humedades, se produce la llamada condensación que se adhiere a los marcos y las cristaleras, para eliminarla se requiere una correcta ventilación para evitar que se trasforme en moho, y un paño seco que no deje pelusas para secarlo bien. Hay que hacerlo tanto con las caras interiores como con las exteriores, y de manera habitual.

Limpiar con productos comerciales.

Si no se tiene a mano algunos de los productos caseros para poder limpiar las superficies de aluminio, se pueden recurrir a productos que venden en supermercados pequeños, grandes o tiendas especializadas. Estos productos llevaran una serie de componentes que sepan tratar y cuidar el material sin dañarlo, tanto para eliminar sus manchas amarillentas y oscuras, como para abrillantar los marcos. Incluso hay quien recurre a limpiadores que son utilizados para eliminar manchas de grasa en las vitrocerámicas y hornos, o desengrasantes. Se suelen ayudar de algún estropajo de color blanco o azul nunca que no dañen la capa de laca. Además, los paños o bayetas de microfibras humedecidos con agua. Siempre después de dar el producto se debe de eliminar los restos para evitar que quede con un aspecto sucio.

¿Cómo secar el aluminio blanco?

Siempre que se enjabonan o se echa cualquier tipo de producto sobre una superficie de aluminio en este caso blanco, es necesario darle un buen acabado, y para ello se necesita:

  • Papel de tipo absorbente.
  • Papel de periódico.
  • Papel de revistas o cómics.

Cualquiera de ellas es una buena opción pues, absorben el agua de forma rápida, y evitan que la humedad se quede en la superficie.

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