A la hora de elegir el cortinaje en una casa vienen los dolores de cabeza… se quieren ciertos diseños que a la hora de la verdad o no nos pegan en la decoración que se tiene en el hogar o bien elegimos sin saber bien las medidas y después nos llevamos el disgusto… También están los problemas cuando empiezan a colocarse los railes y no sabemos salirnos de ese embrollo y no sabemos colocarlo y en el peor de los casos, cuando te gustan unas cortinas acudes al lugar de venta y el presupuesto se dispara. Cien euros de cortinas, instalarlo y hacerlo cuenta unos trescientos o cuatrocientos euros más… echa suma a todo y el presupuesto no es apto para todos los bolsillos.

Hay muchos tipos de cortinas. Sólo tienes que saber cual quieres y/o necesitas. Si andas algo perdidas y no sabes que tipo de cortinaje elegir, te intentaremos contar las más conocidas y utilizadas.

Los estores, los panales japoneses, los visillos, las cortinas, las persianas, las cortinas metálicas, etc.

La cortina romana conocida también como la cortina en forma de cascada es una de las más utilizadas en espacios pequeños o de ventanas pequeñas.

¿Cómo son las cortinas romanas? Las cortinas llamadas así, son cortinas que tienen forma de cascada, hechas de telas.

Ópticamente, no pesan, causan sensación de ligereza, es como un estor (puede confundirse, pero bien mirado, es también lo mismo, pero se les llama de las dos maneras). Dependerá mucho el resultado final y de la imagen que se quiera dar según los colores, las telas, el material… hay que tenerlo en cuenta. Porque puede pasar de ser una cortina romana que visualmente no “pese” a ser una cortina que sobrecargue la estancia.

La gran ventaja que tiene este tipo de cortina ¿Cuál es? Pues que es la idónea para zonas pequeñas, que no ocupan apenas espacio, que son fáciles de utilizar, que se limpian sin problemas, etc. Son las más utilizadas.

Instrucciones para hacer cortinas romanas

  1. Tejido. El material que quieras que tengan las cortinas de estilo romano. Piensa en que efecto quieres lograr, si es para una cocina, salón, comedor… o una habitación.
  2. Ten en cuenta las dimensiones de las ventanas. No es lo mismo una ventana pequeña que una grande, un ventanal o una puerta.
  3. Ten en cuenta los efectos a lograr. Si quieres que pase la luz, un efecto oscuro sin luz, ver tu el exterior pero que no te vean a ti, casi transparente…
  4. Decidido el material, busca el diseño y color.
  5. Con el tejido ya decidido, necesitarás cinta adhesiva de dos caras, velcros, tijeras para cortar.
  6. Corta la tela dejando siempre más anchura de la ventana.
  7. Coloca unos pesos/varillas en cada pliegue que quieras hacer para que quede peso y también la forma de los pliegues.
  8. Cose los laterales, parte superior e inferior (lo que sería terminarlo y rematarlo) para que quede bello y no se deshaga.
  9. La cortina hecha de manera rápida y sencilla ya estaría terminada.
  10. Piensa también en los rieles, el soporte del riel, deslizador, el cordón/cuerda y los frenos. Eso pídelo y que te aconsejen en la tienda, ferretería… te aconsejarán, tomaran medidas y lo harás de manera más rápida y sin errores.
  11. Hay que tener cuidado con el tejido para calibrar la calidad del tejido el precio será también superior o inferior.
  12. ¿Cómo son las cortinas y como pueden hacerse fácilmente? Realmente estas cortinas pueden hacerse en casa, sin mucho misterio. Tal vez, un poco de maña o paciencia, pero podrás lucirlas en tu hogar, sabiendo que las has hecho tú y, además, mucho más económicas que llevarlas a realizar. Ya se sabe, que siempre el coste de coserlas y que te las hagas, es mucho más elevado, que el propio material.

¿Que necesitas para hacer cortinas romanas?

Los materiales más utilizados para realizar este tipo de cortinas son el:

  • El algodón.
  • El lino.
  • El dralón.
  • El Poliéster.
  • La etamina.
  • El tul…
  • Máquina de coser.
  • Hilos.
  • Agujas de coser.
  • Alfileres.
  • Tijeras.
  • Telas para las cortinas.
  • Lápiz, papel, cintas adhesivas doble cara, cuerda, cordel rieles, frenos, etc. (Preguntar por todo el material necesario en las tiendas de bricolaje y/o ferretería).

Consejos para hacer cortinas romanas

Como hemos comentado anteriormente, la cortina romana viene siendo un estor. Que es así como comúnmente se les conoce. Pero con variantes… de ahí, que se les cambie el nombre. Podemos encontrarnos por tanto estores a los que se les llama diferente dependiendo de cómo estén fabricados.

Por ejemplo: los que llevan varillas hacia delante, los que llevan las varillas hacia atrás, con una cenefa o sin ellas, con cascada (que son las romanas), los estores planos… Son cortinas que se desplazan en vertical. Son idóneas para las ventanas pequeñas, pero también lucen magníficamente en ventanales creando una sensación de amplitud espectacular.

Tienen mucha funcionalidad. Se pueden elegir de tal manera que nos sirve como un tapasol. Por otra parte, que deje pasar la luz y cree ambientes muy luminosos, que nos deje ver el exterior, pero de fuera hacia adentro no nos vean. Y en casos donde no queramos apenas luz o queramos un espacio más oscuro, hay una posibilidad donde colocan un forro en el interior y se crea ese efecto. Poca o nula luz que dejará pasar.

Los mejores lugares o los más frecuentes donde se instalan son los salones, habitaciones y comedores.

Como podéis ver, hacer cortinas de este tipo o de cualquier otro, es muy sencillo. Se puede hacer en casa sin problemas, con un poco de paciencia (que seguramente la necesitareis), saber coser un poco, con pocos materiales y algo de destreza. Pensad en que merece la pena el resultado y mucho más, cuando podáis ver, que lo habéis hecho y fabricado vosotros mismos, a vuestro gusto.

Si ves que no te sale por más que lo intentas… y tomas la decisión de desistir, antes de tirar la toalla, intenta mirar en las múltiples páginas de internet de bricolaje, por ejemplo. Cada vez hay más empresas que venden cortinas de este tipo, es decir los estores y cortinas romanas. Por tanto, como lo que interesa es ahorrarse dinero y lo saben, explican muy bien los detalles, las instrucciones y la metodología.

Los videos también son súper útiles. Échales un vistazo siempre, antes durante e incluso después, porque más que la elaboración de la cortina, lo que puede costar más, es la colocación de la misma. El tema de los raíles, los pesos, los frenos… Tan importante es como quede la cortina como igual o muchísimo más, el como se coloque. Si no se instalan bien los raíles, la cortina ni se podrá levantar, ni se recogerá bien ni se podrá utilizar como se debe.

Si no te salen las cortinas romanas, puedes probar a hacerlas abiertas o si nos apuras, incluso sin los pesos, ni los cordeles… ¿entonces no será un estor, no? Pues efectivamente… si y no. Los hay muy modernos que, aunque no son ciertamente, lo que se considera una cortina romana, si lo aparentan y cumplen con esa misión. Puedes hacer unos fruncidos en unos laterales o pegar un cordel o cinta de doble cara, doblar la tela y tener una cortina muy básica pero que te haga la función.

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