Las cortinas de tela son los principales tipos de cortina utilizados en Europa y en el resto del mundo. Es uno de los principales elementos decorativos de la casa a la hora de proyectar una forma de ser, especialmente en la elección de los colores. Mientras algunos optan por un estilo totalmente uniforme otros, en cambio, buscan diferenciarse en la tonalidad cromática de las cortinas.

¿Qué son las cortinas de tela?

Las cortinas de tela es el principal tipo de cortina que se utiliza en los hogares, principalmente para impedir de forma total o parcial el paso de luz del exterior, así como la posible visibilidad desde fuera de lo que ocurre dentro de la vivienda. Es la principal contraposición a las persianas. Se pueden utilizar en cualquier tipo de habitación pero son especialmente habituales en los dormitorios con el objetivo de ayudar a conciliar el sueño. Si son demasiado finas se denominan también visillos.  Las cortinas pueden dividirse en función de su material y pueden ser finas, toile, al aire libre, vendimia, Indian, entre otras. Cada tipo se usa con finalidades totalmente diferentes, en función también de la habitación donde se quiera utilizar. Las más actuales, incluso, pueden incorporar filtros de rayo ultravioleta para protección solar, así como otras tecnologías que permiten mejorar el aislamiento térmico.

Las cortinas de tela también pueden diferenciarse en función de su sistema para sujetarse en la pared sin caerse. Uno de los más utilizados son los rieles, ya que es uno de los más prácticos una vez está instalado. Se debe comprar el mecanismo en una mercería y, posteriormente, adaptarlo para que encaje en tu ventana en particular. Los olluelos también son otro de los sistemas más repetidos en las ventanas. Para colocarlos se utiliza la misma máquina que ya se utiliza para colocar en los pantalones tejanos, sin ir más lejos. Son muy eficientes, pero en caso, de no contar con dicha máquina deberemos acudir a un especialista particular. Por ello, los aros quizás son una mejor opción. Se montan con el mismo sistema que los rieles, y sujetan directamente a la tela.

Sin embargo, el elemento más práctico por excelencia son las presillas. No requieren más que medio metro más de tela y una presilla. A partir de aquí, se colocan con una separación de entre 10 y 15 centímetros y ya estará lista para ser usada. A nivel decorativo, también se pueden usar presillas de color diferente al de la cortina si se desea. Algunas otras opciones menos utilizadas son el barral interior (un barral pasa por dentro del dobladillo superior, por lo que no se deben coser los laterales del ruedo superior), los cabos marineros (similares al que sirven para sujetar las velas de un barco), adornos en cuero o incluso cintas. Cada una sirve para adaptarse a las necesidades específicas de cada usuario.

Beneficios de usar cortinas de tela

Las cortinas de tela, además de actuar como un elemento puro decorativo, aportan numerosos beneficios a todos los habitantes de la casa. Los más destacados son los siguientes:

  • Opacidad gradual. Sin duda, una de las grandes funciones de la cortina de tela es graduar la entrada de luz solar. Así, cuánto más transparente sea la cortina, más rayos de sol podrán entrar en la casa. Cuánto más opaca, menos sol entrará. El color de la cortina también será clave ya que el negro, sin ir más lejos, sirve como conductor del sol.
  • Permite mantener la privacidad en el hogar. En este sentido, hay personas que son más favorables a mostrar su ambiente privado y otras que menos. Las cortinas, como pueden subirse y bajarse, son ideales para utilizar aquella postura que más te guste. Son perfectas para mantener la intimidad de aquellos que lo desean.
  • Barrera de corrientes del aire. Según donde vivas, las inclemencias meteorológicas pueden estar al orden del día. Por ello, las cortinas de tela pueden servir de obstáculo para la entrada de corrientes del aire o de agua o nieve, en caso que se dé alguna de las dos situaciones.
  • Un elemento decorativo clave. Gran parte de la forma de ser de las personas del hogar serán proyectadas por el color de las cortinas. Puede ser uniforme o totalmente diferente. Una decisión o otra afectará a la decoración total de la casa.

Además, otra de las grandes funciones de las cortinas de tela no es otra que graduar los elementos acústicos del hogar. No actúan como un aislador de ruido, pero sí que tiene la capacidad de mejorar las condiciones acústicas de las habitaciones interiores de la casa. Así, privacidad, mejorar la calidad de vida a nivel de sueño y protección de intimidad y sol junto a una mejora de la capacidad auditiva son algunas de las cosas que te aporta contar con cortinas de tela.

Cómo hacer cortinas de tela

A la hora de elaborar cortinas de tela, material con el que también se elaboran flores de tela, el primer paso pasa por tomar las medidas de la parte de la puerta, ventana o espacio que va a cubrir dicha cortina. El objetivo no es otro que saber la cantidad de tela que necesitaremos a la hora de construirla. El ancho de la cortina dependerá del grosor de tela que vayamos a elegir. La principal razón de conocer adicionalmente este detalle es que cuánto más fina sea la cortina, más sueltos deben ser los pliegues para que dicha cortina de tela quede bien cubriendo el espacio deseado. Si la tela es gruesa, entonces necesitarás una vez y media el grosor de la ventana. Si el grosor es intermedio, entonces necesitarás el doble del grosor de la ventana. Finalmente, si la tela es fina, necesitarás hasta el triple del grosor de la cortina. A nivel de largo, lo más recomendable es que la cortina se acerque lo máximo posible al suelo pero sin llegar a tocarlo, con el fin de agregarle 2,5 centímetros por cada lado. Todo dependerá también de si deseamos incorporar dobladillos a las cortinas.

Estas medidas se deberán aplicar a la hora de cortar la tela de acuerdo a la ventana, puerta o espacio, en uno o dos paneles. A partir de aquí, tendremos lista la tela para empezar a construir las cortinas. Partiendo de su lado derecho, la doblaremos hacia adentro y la marcaremos con la plancha y, posteriormente con alfileres, todos los dobladillos y recursos de costuras tanto a nivel de ancho como de largo. Se iniciará por coser los dobladillos laterales con el objetivo que quede un ruedo de 1,2 centímetros. Seguidamente, coseremos el dobladillo inferior y aprovecharemos el ruedo para conseguir una doble doblez. Una vez llegado a este punto, el objetivo pasará por el sistema de sujeción, explicados anteriormente, que mejor se adapte a nuestras necesidades. A partir de aquí, continuaremos cosiendo el dobladillo superior de nuestras cortinas de tela hasta finalizar la construcción.

Después de un duro trabajo toca disfrutar de tus magníficas cortinas de tela. No esperes a colgarlas, observar lo bien que cubren el espacio y el gran ornamento decorativo que significa para tu casa. No dudes en compartirlas en redes sociales con tus seres más queridos y presumir de ellas. A partir de aquí, el sistema de elaboración de cortinas de tela no varía y, por tanto, lo podrás repetir en otra ocasión y seguir perfeccionando tu estilo de elaboración de cortinas.

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