Los muebles son el accesorio principal a la hora de decorar una vivienda. Están presentes en cada una de las habitaciones de casa, cumpliendo finalidades diferentes ya sea almacenar ropa como los armarios, permitir sentarnos o aguantar objetos como las mesas o las sillas, o simplemente cumplir funciones específicas como pudiera ser dormir o lavarnos, entre otros. Así, los muebles no están exentos de participar en la comunicación que transmite la decoración de la casa. Con todo, decorar muebles nos ayudará a proyectar nuestro mensaje hacia el exterior y ayudar a los invitados a sentirse lo más cómodos en la medida que sea posible. Incluso, pasaremos nuestras vacaciones en casa, seguro.

Diferentes tipos de muebles

Entendemos por mueble a aquel objeto que se usa específicamente para un “equipamiento” en una función específica ya sea en la casa, en la oficina o lugar de trabajo. Existen numerosas formas de clasificar los muebles. Por un lado, encontramos los muebles para el hogar, con la función en los dormitorios, cocina, sala, comedor, patio, biblioteca o estudio como podrían ser las camas, los muebles para aguantar la televisión, mesas o sillas. En los muebles de sala también podemos incluir a los sillones, mesas de sala o lámparas. Muchos de estos, sin embargo, hoy en día tienen carácter universal y pueden ser encontrados en diferentes habitaciones de la casa. Los muebles de cocina, en cambio, sí que pueden tener carácter único como la cubertería, el gas o la nevera y congelador. Entre los muebles de oficina están todo lo necesario para escribir como bolígrafos o lápices, las mesas para los ordenadores o las sillas.

Siguiendo en la casa, también encontramos muebles de comedor (si lo hubiera ya que en las viviendas más pequeñas se usa la misma cocina con dicha función) incluyendo las mesas, los manteles, las sillas y todo lo necesario para poder comer con tranquilidad y en familia. Los muebles para dormitorio, incluyendo camas, cunas o mesillas de noche, sirven para facilitar el sueño. Fuera del hogar encontramos los muebles para decorar un jardín como las mesas metálicas o los parques públicos, muebles de computadora como alfombrillas, muebles de bar, baño, laboratorios o escuelas. Los muebles, a su vez, también se pueden clasificar en función del material en el que están elaborados. Mayoritariamente se usa el plástico por su precio más económico, aunque también se pueden encontrar de piedra como los bancos de los parques o metálicos aportando una mayor resistencia. Sin embargo, a lo largo de la historia, el material más utilizado ha sido la madera y, de hecho, hoy en día sigue siendo uno de los favoritos de muchas familias para dar su toque personal a su casa.

Para los más románticos y los coleccionistas, los diferentes tipos de mueble también se pueden clasificar por el estilo o época en el que fueran diseñados. La historia de los muebles se inicia con el arte románico, entre los siglos XI y XIII en países como Alemania, Francia o Italia y se caracterizan por su robustez y por la simplicidad con la que eran elaborados, además de los accesorios de corte religioso que utilizaban como el arco de medio punto. Le siguieron los muebles del arte gótico con predominio de las líneas rectas y el uso de numerosos tipos de madera como el roble o el nogal. Entrando en la época moderna encontramos el arte renacentista donde se incluyó algunos atributos nuevos como la búsqueda de la comodidad y el barroco que es, sin ningún tipo de duda, la tendencia con mayores ornamentos de la historia a partir sobretodo de laminados de material de bronce u oro que sirven para resaltar el atractivo de cada pieza. El arte rococó siguió la línea de diseño que dejó el barroco pero realizando algunos modelos más extraños, y sobretodo, optando por una mayor asimetría de sus líneas. En el arte moderno, del siglo XIX y XX, empezó a surgir el concepto de funcionalidad y buscar un diseño más práctico en el uso del mobiliario. Paralelamente, también surgió una tendencia más rústica basada en un carácter más campechano con el uso de tablones de madera gruesa y no demasiado refinados. Presentan un diseño realmente sencillo y, como el arte moderno, prioriza su uso más práctico que no su belleza artística.

Beneficios de decorar muebles

Decorar los muebles, aunque a muchos les pueda parecer una tontería, aporta numerosos beneficios para el que invierte su tiempo y sus recursos en conseguir dar un toque diferente a su mobiliario. Los más destacados son los siguientes:

  • Da tu toque personal. Los muebles de la mayoría de casas son los mismos. En la sociedad somos bastante iguales e intentamos satisfacer unas necesidades que suelen ser compartidas. Por ello, es en la decoración donde aparece nuestro toque personal y donde podemos diferenciarnos del resto ya sean los vecinos, amigos o familiares.
  • Invita a la hospitalidad. Es en la decoración donde proyectamos nuestro mensaje hacia el exterior y pueden percibir aquellos atributos que queremos transmitir. Precisamente, es aquí donde podemos conseguir mostrar un ambiente más hospitalario a todos nuestros invitados y conseguir que se sientan más cómodos que en otras casas.
  • Evita caer en la monotonía. La monotonía es mala en cualquier situación ya sea a nivel profesional o personal. La gente necesita cambios de aire que les vuelvan a motivar. En las relaciones es donde se aprecia más claramente, ya que se necesitan situaciones específicas que vuelva a encender la chispa del amor. Por tanto, es realmente importante variar la decoración de nuestro hogar para que nos siga picando el gusanillo.
  • Motiva a los trabajadores. En el trabajo, la motivación es un factor fundamental. Permite a los empleados conseguir ser más productivos de lo que eran antaño. Además, también previene la posibilidad que quieran cambiar de empresa. Puede parecer una tontería pero la decoración de la oficina interviene mucho en conseguir estos objetivos gracias al mensaje que es capaz de proyectar.

La parte positiva es que con la gran cantidad de muebles que tenemos en el hogar, y los múltiples estilos de decoración que encontramos, hará que tengamos muchísima capacidad para variar y, por tanto, sacar las partes positivas de todo el mundo que nos rodea ya sea a nivel doméstico en nuestro hogar o a nivel profesional en la oficina.

Cómo decorar muebles

Existen numerosas técnicas para decorar muebles, pero la restauración es una de las menos utilizadas y a la vez una de las que nos ofrece mejores resultados. De hecho, en los numerosos foros de bricolaje que podemos encontrar en la red, encontramos numerosas opciones sin explotar por muchos a partir de utilizar esta técnica. Dentro de este grupo, encontraremos numerosas técnicas que explicaremos a continuación. Para empezar, la técnica del decoupage está basada en la estampación de imágenes y dibujos, que son impresos en papeles o servilletas de cualquier tipo utilizando, a su vez, cualquier tipo de superficie como madera, vidrio o cerámica, entre otros. Para alcanzar este resultado limpiaremos la superficie y, posteriormente, la lijaremos antes de elegir el color que utilizaremos como base. Seguidamente, recortaremos las imágenes que queremos estampar y, con una primera base de pegamento las pondremos en el lugar deseado. Con una segunda base de cola tendremos el producto final y podremos utilizar un mueble elaborado artesanalmente y, además, decorado con imágenes propias. Algunos resultados como un reloj con brodados, una estantería estampada o un marco de espejo a tu estilo son posibles mediante este tipo de técnica.

Por otro lado, la vida útil de los muebles no suele ser demasiado larga si no se siguen los cuidados necesarios. Sin embargo, precisamente la técnica del craquelado lo que hace es anticiparse a este problema. Mediante este procedimiento, crearemos dichas grietas con el objetivo de conseguir un acabado que siga el estilo rústico o envejecido. Se puede aplicar si se decide arreglar el jardín.  Después de lijar y limpiar la superficie y elegir el color deseado para la base, aplicaremos el craquelador cuando se haya secado. Sin embargo, hay que ser muy precisos ya que para conseguir el acabado deseado no será posible pintar dos veces. Mediante esta técnica se pueden conseguir brodados realmente impresionante para decorar muebles. Otra de las técnicas que podemos utilizar es el transfer. Como bien su nombre indica, consiste en transferir las imágenes impresas de un papel a otro. Tras realizar los pasos previos y tener la superficie lista, colocaremos la imagen impresa en la posición que queramos obtener el dibujo de la superficie, como si fuera un efecto espejo. Con un algodón con disolvente lo esparciremos por el dibujo, para que la tinta se vaya impregnando en la superficie y retiraremos el papel. Se pueden tunear mesas de madera realmente espectaculares.

Finalmente, y no necesariamente, se tienen que comprar muebles nuevos cuando los viejos pasan a mejor vida. Existe también la técnica del papel pintado que permite dar una segunda vida a cualquier tipo de mueble como si de un gato se tratara. Además, podrás encontrar multitud de opciones de papel para conseguir dicho objetivo. Al igual que en el resto de técnicas, deberás lijarlo y limpiarlo completamente antes de pintarlo con un esmalte sintético que ligue con el color del papel que vayas a utilizar. En caso que quieras combinar la pintura con el papel, extiéndela con un rodillo pequeño por todo el mueble. Esta técnica requiere un tiempo prudente ya que deberás esperar hasta 12 horas hasta que la pintura esté seca y le podamos dar una segunda pasada para conseguir que el mueble absorba bien la pintura. A partir de entonces, el papel que más nos guste para el mueble entrará en acción. Colocaremos cola sobre el papel y la extenderemos con una brocha sobre el mismo. Cuando esté listo, situaremos el papel por todo el mueble o en las partes que queramos renovar. Antes de elegir el papel, examina también el ambiente en el que se encuentre el mueble ya que este deberá combinar con los colores de nuestra habitación (incluyendo cortinas, camas, mesas, sillas y todos los accesorios). Finalmente, y como lo más seguro es que sobre papel por algunas partes, utilizaremos una cuchilla para cortar el papel que pueda sobrar y, de manera, que el mueble quede lo más ajustado posible a lo deseado. Este tipo de técnica está disponible para todo tipo de muebles, ya sean viejos o antiguos, junto con el interior del propio mueble, así como puertas de armarios, cajones, baldas… Por tanto, está disponible para prácticamente cualquier tipo de mueble.

Esta práctica se está poniendo muy de moda en los últimos meses y, además, resulta especialmente económica. Siguiendo estas técnicas, podrás conseguir dar un toque diferente a cualquier tipo de mueble ya sea de madera o plástico, del estilo románico o moderno o sea totalmente nuevo o tenga 10 años. Con todo, ya no hay excusa para lucir tu mejor hogar y presumir de ello en las redes sociales.

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