Decorar habitaciones pequeñas es todo un arte. Porque si la habitación es grande disponemos de mucho espacio para guardar nuestras cosas y aún así nos sobra para poner objetos decorativos. Pero cuando una habitación es pequeña, resulta más complicado decorarla con gusto. Pero imposible, jamás.

Con todas las cosas que vamos adquiriendo con el paso del tiempo, cada vez nos resulta más difícil ordenar una habitación y encima decorarla. Pero no hay que preocuparse, porque todo tiene solución. Para empezar, lo que buscamos cuando hablamos de decorar habitaciones pequeñas es de crear un espacio personal. Un espacio donde nos sintamos tranquilos y estemos a gusto dentro. Para eso el primer paso es mantener siempre la habitación limpia y ordenada. Nada de trastos por el medio o el suelo lleno de cosas. También tendremos que olvidarnos de tener la silla llena de ropa. Pero el resultado merecerá la pena.

Cómo decorar habitaciones pequeñas

Lo primero que tenemos que hacer es conocer cada rincón de nuestra habitación. Puedes hacerte incluso un plano en una hoja cuadriculada para saber exactamente dónde está cada cosa.

Luz y color

Lo más importante en una habitación es la luz. Cuanta más luz natural entre en nuestro cuarto, mucho mucho mejor. Por lo que, para empezar, debes administrar bien la zona de la ventana. Evita poner muebles y demás delante de la ventana porque podrían obstaculizar la luz que entra. Para que la luz se expanda y resalte cada esquina de tu habitación, puedes jugar con los colores.

Es importante conocer cómo actúa la luz según los colores de nuestra habitación. Por eso, evita pintar las paredes de colores oscuros o chillones. Con esto lo único que conseguirás es causarte una sensación de estrés, confusión y caos. Siguiendo este consejo, mejor si tus paredes están limpias y poco recargadas. Olvídate de papeles de pared recargados e intrincados. Si quieres que tu habitación parezca más amplia y quieres sentirte bien cada vez que entres, mejor si apuestas por tonos pastel. Tanto el blanco como los tonos más bajos de la gama de los colores te servirán para crear un ambiente cálido y agradable donde estar.

Por estas razones, no sobrecargues tampoco las paredes con excesivos cuadros, pinturas o fotos. Es mejor si es simple. Con esto no te decimos que tengas las paredes desnudas. Sino que las decores en su justa medida.

Decorar una habitación con armonía

Siguiendo con los colores del apartado anterior, necesitamos tener un equilibrio entre el tono de las paredes y el de los muebles. Con esto no queremos decir que todos tus muebles tengan que ser blancos o del mismo color de las paredes. Queremos decir que tienen que estar en consonancia. Puedes apostar por muebles delicados con tonos pasteles. De esta forma, crearemos una sensación de armonía y relajación cada vez que entremos en la habitación.

Por otra parte, como la habitación que estamos decorando es pequeña, piensa en comprar los muebles en relación a su tamaño. De nada nos sirve tener un mueble muy grande que ocupe gran parte de la habitación, aunque nos resulte cómodo. Esto dará la impresión de que tu habitación es más pequeña, ya que la falta de mobiliario se siente. Por eso, apuesta por muebles pequeños que ocupen poca superficie. Apuesta también por baldas, estanterías y módulos individuales. Estos muebles harán que tu habitación parezca bien amueblada, pero nunca sobrecargada.

El techo es muy importante

El techo de una habitación es muy importante. Ya que, según de color esté pintado, puede dar una sensación u otra. Por ejemplo, si da la casualidad de que tu techo está bastante alto, puedes pintarlo de un color oscuro. Ojo, solo el techo, no la habitación entera. De esta forma, gracias al contraste entre las paredes claras y el techo oscuro, nos dará la sensación de que el techo está más cerca. Además, puedes colgar objetos decorativos en el techo para que dé la apariencia de que la habitación está mejor proporcionada. A la hora de escoger los objetos que colgaremos en el techo debemos pensarlo bien. Lo mejor es elegir objetos que vayan acorde con la tonalidad de la habitación. Y también hay que tener en cuenta que, si queremos que nuestra habitación siga siendo armónica y elegante, no debemos escoger objetos llamativos o agresivos.

Si, por el contrario, el techo de tu habitación es bajo o tiene una altura media, tenemos dos opciones. Podemos pintar el techo del mismo color que el resto de las paredes de nuestra habitación. Pero también puedes pintarlo de blanco y dejar las paredes pintadas en otro tono pastel. Tanto una como otra opción nos proporcionarán una sensación de armonía y de equilibrio.

Prestamos atención a la ropa de cama

Este es otro elemento que, aunque no es del todo decorativo, tiene un peso relevante a la hora de decorar habitaciones pequeñas. Para que el estilo de tu decoración no se pierda, tienes que escoger muy bien la ropa de cama. Además, en este aspecto puedes jugar un poco con los colores. La colcha y las sábanas las podemos poner de colores claros que estén en armonía con los muebles y las tonalidades de la estancia. También podemos escoger colchas con decorados sencillos y elegantes. Hay algunos edredones con estampado de flores que son verdaderamente bonitos.

En cambio, para darle un toque de color a nuestro cuarto, podemos poner los cojines de la cama de un color intenso. Nunca demasiado intenso. Pero, por ejemplo, podemos poner las fundas de las almohadas de color gris oscuro. O de diferentes tonos de azules. Podemos elegir el color que prefiramos, siempre prestando mucha atención a que no desentonen con el resto de los elementos.

Igualmente, podemos añadir una mantita a los pies de la cama como elemento decorativo. Juega también con los colores hasta conseguir un óptimo resultado.

Otros elementos para decorar habitaciones pequeñas

  • Podemos añadir algunos elementos sencillos y bonitos a nuestra habitación para que, sin ocupar demasiado espacio, le den el toque final.
  • Para empezar, podemos elegir unas cortinas para nuestra ventana. Lo más recomendable sería decantarse por unas cortinas cortas. De esta forma, no ocuparán mucho espacio. Y dará la sensación de que la estancia es más amplia. Como en los demás elementos que protagonizan nuestra habitación, elegiremos colores que estén en consonancia con el lugar. Y, como en el caso de las almohadas, podemos jugar con colores un poco más oscuros y de diferentes tonalidades. Así lograremos conseguir una habitación muy personal a la par que agradable.
  • Otro elemento que nunca puede faltar para decorar habitaciones pequeñas es un espejo. A parte que siempre gusta tener un espejo en el cuarto, también nos da una ventaja. Y es que tener un espejo en una estancia pequeña dará a entender que hay mucho más espacio del que hay de verdad. Además, aunque el espacio no exista realmente, esta en una habitación que aparenta ser grande hace que estemos mucho mas a gusto en ella.
  • Por último, cuelga algunas fotos de las personas a las que quieres en la pared. O pon un marco de fotos en la mesita de noche o en el escritorio.
  • Esperamos que este artículo os haya servido de ayuda a la hora de decorar habitaciones pequeñas.
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