Cuando tenemos una cosa, una de las cosas más importantes que debemos saber si la queremos mantener en buen estado es aprender a pintar, ya que de esta manera vamos a poder ahorrar mucho dinero en pintores.

Realmente no es tan complicado como la gente lo pinta, ya que tan sólo vamos a necesitar pintura, brocha, pinceles, rodillo, un mono de trabajo, cinta de carrocero, periódicos y sobre todo, muchas ganas de trabajar.

Aunque nos lleve un par de días hacerlo y sea un poco pesado mover los muebles, merece la pena ahorrarse cientos o incluso miles de euros en pintar la casa. Además de eso aprenderemos que pintar es divertido y muy ameno.

Sin más dilación, vamos a explicar cómo aprender a pintar de la manera correcta.

Instrucciones para aprender a pintar

  1. Dejar las paredes libres:
    Lo primero que debemos saber a la hora de aprender a pintar una casa es dejar las paredes completamente libres. La razón por la cual debemos hacer esto es simplemente porque si no a la hora de pintar no vamos a tener espacio para poder hacerlo bien. Además de que se podrían estropear los muebles, yo soy de los que dicen que si las cosas se hacen hay que hacerlas bien, es decir, que lo que tenemos que hacer es pintar toda la casa, no únicamente lo que se ve. Muchos lo que hacen es dejar los muebles puestos y ponerse a pintar sólo lo que se, sin embargo, a la hora de cambiar los muebles de sitio no va a quedar bien. Por este motivo, yo separo los muebles de la pared y no solo eso, sino que trato de quitarlos de la habitación y de que esta quede completamente libre, para así pintar con el 100% de la libertad. Este artículo seguro que te interesará: Cómo Pintar una Habitación
  2. Proteger las zonas sensibles de la pared:
    El paso de quitar los muebles está muy bien, pero en muchos casos es sin duda insuficiente para poder pintar una casa. Lo que hay que hacer también es coger un poco de cinta de carrocero para cubrir algunas zonas sensibles. Por ejemplo, cubre las ventanas, los trozos de madera que pueda haber en la casa y las esquinas donde no puedas cubrir bien el suelo con papel. Lo que se trata es de que si se nos va la pintura no pintemos sobre esas zonas, sino que pintemos sobre la cinta de carrocero, la cual luego podemos quitar sin ningún problema y no haber dañado absolutamente nada de la casa. Asegúrate de tapar bien todas las zonas que no quieras dañar, sin que queden huecos y así podrás pintar con total libertad, sin preocuparte de que caigan gotas ni nada de eso.
  3. Proteger el suelo:
    El siguiente paso es el de proteger el suelo, ya que también es una zona muy frágil que se puede romper muy fácilmente y manchar con la misma frecuencia. Aunque en muchas ocasiones las manchas de pintura se puedan fregar sin problemas, en algunos tipos de suelo como el parquet esto puede ser problemático y dañar el suelo de forma permanente. Lo que tenemos que hacer en este caso es poner periódicos viejos encima del suelo, ya que así la pintura que caiga(algo cae siempre por muy buenos que seamos), va a caer al periódico y no al suelo, dejándolo completamente intacto y libre de problemas relacionados con la pintura. Yo te aconsejo poner varias capas, ya que así si una se mueve accidentalmente, caerá sobre la otra capa y no pasará absolutamente nada, librándote de todo tipo de problemas.
  4. Preparar la pintura y el material:
    Ahora es el turno de prepararlo todo para poder pintar, es decir, de tener lista la pintura, las brochas, el rodillo y los pinceles para poder pintar de la manera correcta. Lo primero que debemos tener es la pintura preparada del color que queramos, tratando de tener el bote listo para poder pintar cuanto antes y la pintura bien mezclada para poder trabajar. Luego ten el rodillo preparado para pintar sobre lo mayor, las brochas para las zonas como las esquinas donde el rodillo no funciona bien y el pincel para los pequeños detalles. También te aconsejo usar un mono de trabajo o al menos ropa vieja que te de igual estropear, ya que te vas a manchar y mucha ropa queda totalmente inutilizable, así que debes tratar siempre de estropear ropa que no te importe que se quede así. Una vez que tienes todo ya listo, es hora de comenzar a pintar la casa.
  5. Dar la primera mano:
    Lo primero que yo siempre hago es dar una mano de pintura, la cual es una mano que va a cubrir toda la pared antigua. Esta mano no es definitiva, sino que es una primera toma de contacto, ya que vamos a dar varias manos para que quede bien y no haya desgastes. Coge el rodillo y vete pintando de arriba a abajo, tratando de hacerlo despacio pero fuerte, para que cubra bien pero para que no salpique la pintura. Cuando veas que se ha secado, moja el rodillo y sigue, para que siempre cubra bien. Pasa primero la pared de forma de arriba a abajo y cuando la tengas lista, pasa de lado para que te asegures de que todo ha quedado bien cubierto. No te dejes nada, ni esquinas ni nada y si hace falta usa la brocha y el pincel para llegar a estas zonas problemáticas. Una vez lo tengas listo, vamos con el siguiente paso, es decir, con la segunda mano.
  6. Dejar secar y dar la segunda mano:
    Mucha gente comete el error de dar las dos manos seguidas, aunque esto es algo que nunca se debe de hacer. Lo que hay que hacer es esperar a que se seque una mano para dar la segunda, ya que así pintaremos sobre seco y tendremos dos manos y no una mano con mucha pintura. Yo lo suelo dejar un día entero para que se seque bien y así además veo los fallos que he tenido, es decir, los trozos en blanco que no he pasado. Al dar la segunda mano primero cubro todo otra vez con pintura y luego doy énfasis a estos fallos, para luego tener que hacer menos en el último paso. La forma de pintar es exactamente igual que la primera vez, con el mismo color y pintando lo mismo. Una vez que lo tenemos ya pasado lo dejamos secar otras 24 horas y ya tenemos pintada la habitación, salvo por una cosa.
  7. Repasar:
    Muchas veces nos hemos dejado trozos en blanco aún con dos manos de pintura, algo completamente normal, ya que somos seres humanos y siempre nos podemos dejar algo. Aquí hay que dar una especie de tercera mano de pintura(después de que hayan pasado 24 horas), pero dando solo a las partes blancas y muy suave, ya que no será necesario pintar más. Una vez que lo tengamos listo, ya podremos esperar a secarse y poner otra vez los muebles, teniendo la casa ya pintada. Ahora toca repetir con todas las partes de la casa como el pasillo o el salón, tratando de que todo esté pintado de la forma correcta y repitiendo estos mismos pasos. Y esto ha sido todo amigos, os habéis ahorrado un pastón pintando la casa vosotros mismos y además habéis aprendido algo útil.
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