Cerrar un bote de pintura puede parecer una cosa muy sencilla, sin embargo, puede ocurrir que si no se cierra bien el bote al terminar de pintar, puedan ocurrir después accidentes al abrirlo.

Cuando no cerramos bien un bote de pintura al terminar de pintar, puede ocurrir que el bote se quede atacado a la hora de abrirlo, haciendo que la pintura se quede pegada al bote y a la tapa, dificultando su apertura posterior a la hora de volver a pintar.

Cuando esto pasa, puede ser complicado volver a abrir el bote, algo que es complicado si tenemos que pintar otra vez la casa. Además podrían ocurrir pequeños accidentes domésticos, como por ejemplo que se abra el bote muy de golpe y se llene el suelo de tu casa de pintura, algo que es incómodo y problemático para mantener en un buen estado tu casa.

Por eso cuando hemos acabado de pintar la casa, es importante el cómo se debe cerrar el bote, ya que si lo hacemos correctamente, vamos a poder evitar todos estos accidentes y a poder abrir luego el bote con mucha más facilidad.

Lo malo es que cometemos una gran cantidad de errores a la hora de cerrar el bote, haciendo que se dificulte sobremanera la acción, una acción que parece muy sencilla pero que al igual que abrir el bote cuando lo hemos cerrado mal, puede ser compleja si no se sabe bien cómo actuar.

Hoy vamos a enseñarte a cerrar un bote de pintura con gran eficacia, para conseguir de esta manera evitar que el bote de pintura tenga problemas a la hora de volver a abrirse, pudiéndolo abrir sin esfuerzo y con toda la facilidad del mundo, sin manchar nada ni del suelo, ni de la ropa, ni de la pared recién pintada.

Instrucciones para cerrar un bote de pintura

  1. Limpiar los restos de pintura:
    Una de las causa de que el bote se cierre demasiado fuerte es que no se han limpiado los restos de pintura de las zonas de contacto entre la tapa del bote y el bote. Esto provoca que cuando la pintura se seque, se cree una especie de efecto pegamento con la pintura, haciendo que esta fije con gran eficacia el bote. Esto luego va a dificultad el proceso de abrir el bote, así que es mejor limpiar los restos de pintura de los dos sitios, tanto del bote como de la tapa.

    1. Del bote:
      Utilizando un paño húmedo, vamos a limpiar los restos de pintura que hayan caído por los alrededores del bote y por los bordes del mismo. En el único lugar en el cual debe haber pintura es en el interior del bote, nunca por los alrededores del mismo, de tal manera que la tapa nunca toque la pintura del interior.
    2. De la tapa:
      Muchas veces quedan restos de pintura en la tapa del bote, algo que tampoco es bueno, ya que esto podría crear también un efecto pegamento. La mejor forma de quitar todo esto es también con un paño húmedo, dejando la tapa completamente limpia, para que se produzca un cerramiento del bote de manera limpia y eficaz.
  2. Apretar la tapa hasta que esté bien cerrada:
    Ahora debemos pasar al siguiente paso, el cual es cerrar la tapa. Una vez que está toda la pintura limpia, cerrar la tapa debería ser una tarea de fácil ejecución, ya que tan solo hay que apretar fuerte hasta que la tapa cierra completamente, algo que escucharemos con un click a la hora de cerrar la tapa. Cuando vayas a guardar el bote, hazlo con cuidado, sin volcar el bote. De esta manera, no va a salpicarse la tapa de pintura por dentro y no se van a producir problemas a la hora de volver a abrir el bote de pintura, algo que sin duda es genial, ya que en caso de salpicar la tapa de pintura otra vez, vamos a tener que repetir todo el proceso de limpieza de la tapa, haciendo completamente inútil el paso 1.
  3. Asegurarse de que está cerrado:
    Finalmente nos debemos de asegurar de que el bote está completamente cerrado y libre de fugas y escapes. Aunque vamos a intentar moverlo de una forma suave sin salpicar, podrían ocurrir accidentes como que se caiga el bote de pintura. Esto manchará de pintura la tapa, sin embargo, es mejor que esté cerrada a que esté abierta, ya que en el caso de estar cerrada, sólo se va a manchar la tapa por dentro. En el caso de estar abierta, se va a manchar todo el bote, tanto por dentro como por fuera y se va a desperdiciar la valiosa pintura. Para asegurarnos de que el bote está bien cerrado, vamos a mirar que haya entrado bien y que la chapa esté completamente recta, como si el bote fuera nuevo.
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